Dedico esta entrada a mi hijo, David Martínez Montes, cofrade de corazón y apasionado de la Semana Santa Cordobesa
[1] Una visita que terminó en una historia laboral
Para esta primera entrada del curso en Laboralex Insight he elegido, como ya hice al escribir sobre New Lanark, un tema histórico con el que me he encontrado de manera fortuita durante las vacaciones. Esta vez no fue una colonia industrial escocesa, sino una imagen gótica en pleno corazón de Viena.


[Fig.1 Foto de la Virgen. Del autor]
Durante una visita guiada a la catedral de San Esteban de Viena —el Stephansdom— me encontré con una escultura cuyo nombre llamó inmediatamente mi atención: la Dienstbotenmadonna o Dienstbotenmuttergottes. Literalmente, la «Virgen de los sirvientes»; en términos más próximos a nuestro lenguaje laboral actual, la Virgen de las empleadas y empleados del hogar.

[Fig.2 Catedral de Viena. Del autor]
Para un abogado laboralista, era difícil pasar de largo. Enseguida pensé en la regulación española de las personas empleadas de hogar, contenida en el Real Decreto 1620/2011, de 14 de noviembre, por el que se regula la relación laboral de carácter especial del servicio del hogar familiar (“RD 1620”), en su texto consolidado, cuya última actualización fue publicada en el BOE el 8 de septiembre de 2022.
Y todavía más cuando la guía explicó que aquella Virgen estaba relacionada con una antigua historia de una criada injustamente acusada de robar una joya. Según una de las versiones, la joya era un anillo que, en realidad, había quedado perdido en uno de los guantes de la propia señora.
Es decir, lo que hoy en día sería una extinción realizada al amparo del artículo 11.2.c) del RD 1620 por “comportamiento de la persona trabajadora que fundamente de manera razonable y proporcionada la pérdida de confianza de la persona empleadora”.
La historia tiene todos los ingredientes de un pequeño conflicto laboral: una trabajadora subordinada, una acusación de apropiación indebida, una relación profundamente desigual de poder, seña de identidad de la relación laboral (imbalance of powers), y una persona que, antes de que aparezca la verdad, no parece tener demasiados medios para hacer valer su palabra.
[2] Una criada acusada de robar
La escultura es una relevante imagen mariana gótica del Stephansdom. La bibliografía histórico-artística la sitúa en el primer tercio del siglo XIV, aunque la datación concreta varía según las fuentes; por prudencia, conviene evitar una fecha cerrada y hablar de una obra de hacia 1320-1330.[1]
La historia del anillo es una leyenda. La Archidiócesis de Viena (la “Archidiócesis”) cuenta que una noble perdió un anillo valioso y acusó a su criada de haberlo robado. La joven buscó refugio en la oración ante la imagen. El anillo apareció después en el guante de la propia señora, quedando demostrada la inocencia de la muchacha.[2]
La variante del guante, por tanto, no es un detalle inventado para esta entrada: está documentada expresamente por la Archidiócesis y también por ORF (Österreichischer Rundfunk o radiotelevisión pública de Austria) en su explicación de los símbolos del Stephansdom.[2][3]
Pero aquí comienza lo más interesante: la historia del anillo probablemente no explica por sí sola el verdadero origen del nombre.
[3] ¿Por qué «Dienstbotenmadonna»?
La explicación institucional de la Archidiócesis es especialmente interesante. La imagen habría estado antiguamente vinculada al Marienaltar —el altar de la Virgen— situado en el Frauenchor, el denominado “coro de las mujeres de la catedral”, donde se celebraba una misa temprana a la que acudían sobre todo este personal del hogar o Dienstboten. Ellos veneraban especialmente aquella imagen y, según esta explicación, el nombre de quienes la veneraban terminó trasladándose a lo venerado.[2]
La propia Archidiócesis llega a decir que ahí estaría el «verdadero núcleo» de la leyenda. Y otra publicación de la diócesis señala que la imagen fue visitada y venerada durante siglos especialmente por los Dienstboten.[4]
Esta una precisión importante: la conexión entre la Virgen de los empleados del hogar y los trabajadores domésticos no precisa demostrar que la historia del anillo sucediera realmente. La devoción de los Dienstboten constituye, por sí misma, una tradición histórica documentada. Y al investigarla es cuando me topo con una tradición sindical muy próxima a esta Virgen, como ahora se expondrá.

[Fig. 3 Bruno Reiffenstein, Wien, Stephansdom. Dienstbotenmadonna in der Barbarakapelle (um 1330), 1939. Fotografía conservada por la Albertina, número de objeto Foto2002/27/1777. Disponible online: https://sammlungenonline.albertina.at/objects/99676/wien-stephansdom-dienstbotenmadonna-in-der-barbarakapelle]

Fig 3 bis Disponible online: https://sammlung.wienmuseum.at/en/object/655292-1-stephansdom-innen-dienstbotenmadonna-ansichtskarte/
[4] Y entonces aparecen los sindicatos
Al investigar quiénes eran aquellos Dienstboten y cómo se organizaron, la historia se vuelve todavía más interesante.
En Viena se fundó en 1909 el Christlicher Verband der weiblichen Hausbediensteten in Wien —Asociación Cristiana de las Empleadas del Hogar de Viena—, que adoptó después distintas denominaciones, entre ellas Verband der christlichen Hausgehilfinnen —Asociación de Empleadas Cristianas del Hogar— y, desde 1919, Reichsverband christlicher Hausgehilfinnen —Federación Nacional de Empleadas Cristianas del Hogar—. La Österreichische Nationalbibliothek —la Biblioteca Nacional de Austria— documenta su fundación en 1909, su sede, sus cambios de nombre, sus responsables, sus publicaciones y su disolución en 1938.[5]
No era una asociación meramente devocional. Prestaba protección jurídica, intermediación laboral, alojamiento y formación, y publicó la revista mensual Die Hausgehilfin —La empleada del hogar—. La hemeroteca digital ANNO de la Biblioteca Nacional de Austria conserva en línea 155 números, con 1.946 páginas, publicados entre 1919 y 1938: una fuente primaria especialmente valiosa para profundizar en la vida, las reivindicaciones y el lenguaje de aquellas trabajadoras.[5][10]
En el ámbito socialdemócrata, Gisela Laferl participó en mayo de 1911 en la fundación de Einigkeit – Verband der Hausgehilfinnen, Erzieherinnen, Heim- und Hausarbeiterinnen Österreichs —Unidad: Asociación de Empleadas del Hogar, Educadoras, Trabajadoras a Domicilio y Trabajadoras del Hogar de Austria—. El ÖGB —Federación Austriaca de Sindicatos— relata que la organización llegó pronto a 520 afiliadas y ofrecía protección jurídica, seguro de enfermedad, formación, publicación propia e intermediación laboral.[7]
La ficha biográfica de Gisela Laferl elaborada por la Biblioteca Nacional de Austria permite afirmar, con mayor precisión, que participó activamente en el Tarifvertrag für Hausgehilfinnen —convenio colectivo para empleadas del hogar— que debía entrar en vigor en 1921. La institución señala, además, que entre su documentación se conservan numerosas notas manuscritas preparatorias.[6]
No he podido acceder al texto de aquel acuerdo, pero sí sabemos, por fuentes de la Biblioteca Nacional de Austria y del ÖGB, cuáles eran algunas de las condiciones por las que se movilizaban las trabajadoras domésticas de la época: regulación de la jornada, ocho horas de descanso nocturno y protección frente a la enfermedad, la vejez, la invalidez y los accidentes. También denunciaban las jornadas excesivamente largas y los alojamientos indignos. Estas serían las reivindicaciones documentadas de la organización y de sus activistas.[6][7]

[Fig. 4 Gisela Laferl en 1919, cuando era concejala de Viena. Fotografía de Max Fenichel. Fuente: Österreichische Nationalbibliothek, Frauen in Bewegung 1848–1938, Bildarchiv 399792-D. Disponible online: https://fraueninbewegung.onb.ac.at/node/2493]
No estamos, por tanto, ante una categoría social pintoresca que desapareciera sin más. A comienzos del siglo XX, las trabajadoras domésticas vienesas comenzaron a organizarse colectivamente, desde posiciones políticas distintas, para defender sus intereses.
[5] La pregunta que me hizo plantearme la guía: ¿era la Virgen “la patrona de los sindicatos”?
Lo que me sugirió la visita guiada era que, de algún modo, la Virgen era la “patrona de los sindicatos”, pero el rigor no permite afirmar tal cosa, pues en esta pequeña investigación de verano no he dado con una prueba que vincule una asociación de Dienstboten con las Dienstbotenmadonna; estatutos, actas, convocatorias o artículos de la prensa asociativa que permitan afirmar con seguridad que una organización sindical concreta la reconociera formalmente como su patrona.
Lo que está claro es que la Dienstbotenmadonna fue durante siglos una imagen especialmente venerada por los Dienstboten y aparece en fuentes vienesas como un lugar de refugio y oración para ellos.[2][4]
Existe, no obstante, otra figura religiosa que sí está documentada expresamente como Schutzpatronin für Mägde, Bauern und Dienstboten (patrona de las criadas, los campesinos y el personal de servicio doméstico): santa Notburga. Fuentes institucionales de Baja Austria la presentan como patrona de criadas, campesinos y Dienstboten.[9] Es posible que la memoria oral de distintas tradiciones de protección de los trabajadores domésticos haya contribuido a la confusión.

[Fig. 5 La representación conservada más antigua de Santa Notburga, fechada en 1610 y expuesta en el Notburga-Museum de Eben am Achensee; acuarela procedente probablemente de un libro de cofradía. Fuente: Land Tirol, «Ein ganz außerordentliches Bild der Hl. Notburga», imagen reproducida en el PDF. Disponible online: https://www.tirol.gv.at/fileadmin/themen/kunst-kultur/museum/Museen_in_Tirol/Fachartikel_A-Z_2010-2022/Eben-NotburgaMuseum_OdM_07-2010_IP.PDF]

[Fig. 6 Santa Notburga socorriendo a los pobres, pintura conservada en el Augustinermuseum de Rattenberg. Fuente: Land Tirol, Sylvia Mader, «Um die Armen schert sie sich nicht. Das Notburga-Gemälde im Augustinermuseum Rattenberg», octubre de 2022; fotografía de la obra reproducida en el PDF. Disponible online: https://www.tirol.gv.at/fileadmin/themen/kunst-kultur/museum/Museen_in_Tirol/Fachartikel_A-Z_2010-2022/Rattenberg-Augustinermuseum_OdM_10-2022_SM.pdf]
[6] Conclusión
La cautela documental no le quita fuerza a la historia. Al contrario, porque tras esta pequeña investigación, hemos aprendido que la Dienstbotenmadonna fue una imagen vinculada durante siglos Al personal laboral. Su leyenda cuenta precisamente el momento en que una criada necesita que se reconozca su inocencia frente a una acusación improcedente de quien está por encima de ella.
Y, siglos después, las trabajadoras domésticas crearon asociaciones propias. Una de ellas, de orientación socialcristiana, ofrecía incluso asesoramiento jurídico; otra, socialdemócrata, actuaba abiertamente como organización sindical.[5][6]
En esta historia podemos reconocer algo que el Derecho del Trabajo conoce perfectamente: las relaciones contractuales pueden estar atravesadas por fuertes asimetrías de poder. Y cuando una persona que ocupa una posición dominante acusa a otra que depende de ella, la cuestión no se agota en determinar quién tiene razón. Importan también las garantías, la prueba y la posibilidad efectiva de defenderse.
Quizá por eso me gusta especialmente esta historia.
La leyenda empieza con una criada que busca protección individualmente ante una acusación injusta.
El siglo XX nos muestra otra respuesta: organizarse colectivamente.
La comparación no pretende borrar las enormes diferencias entre una relación de servicio doméstico medieval o premoderna y el contrato de trabajo contemporáneo. Pero permite contar, de una manera muy sencilla, una de las razones históricas de ser del Derecho del Trabajo: cuando las partes no tienen el mismo poder real, la igualdad meramente formal puede resultar insuficiente.
La criada de la leyenda necesita que alguien escuche su versión.
Las Hausgehilfinnen del siglo XX necesitan además una organización que negocie, asesore, forme, defienda y represente.
Fuentes y lecturas
- [1] Bundesdenkmalamt, Österreichische Zeitschrift für Kunst und Denkmalpflege, LXXVI (2022), Heft 1, estudio sobre la Dienstbotenmuttergottes y su restauración. Disponible online: https://www.bda.gv.at/dam/jcr%3A459dad30-04c0-4eb4-a20f-322122725b72/OEZKD_2022_Heft_1_ebook.pdf
- [2] Erzdiözese Wien, «8. Katechese 2004/05: Maria – Mutter der Kirche – Mariendarstellungen im Dom», 11 de mayo de 2005, apartado «Die Dienstbotenmuttergottes». Disponible online: https://www.erzdioezese-wien.at/unit/kardinalschoenborn/katechesen/katechesen/article/25928.html
- [3] ORF Ö1, «Die geheimen Symbole des Stephansdoms», apartado «Dienstboten-Muttergottes». Disponible online: https://oe1.orf.at/artikel/670340/Die-geheimen-Symbole-des-Stephansdoms
- [4] Erzdiözese Wien, «Warum der Steffl Heimatgefühl vermittelt», 7 de julio de 2018. Disponible online: https://www.erzdioezese-wien.at/site/home/nachrichten/article/69474.html
- [5] Österreichische Nationalbibliothek, Frauen in Bewegung 1848–1938, «Reichsverband christlicher Hausgehilfinnen». Disponible online: https://fraueninbewegung.onb.ac.at/node/330
- [6] Österreichische Nationalbibliothek, Frauen in Bewegung 1848–1938, documentación sobre Einigkeit – Verband der Hausgehilfinnen, Erzieherinnen, Heim- und Hausarbeiterinnen Österreichs y sus integrantes. Disponible online: https://fraueninbewegung.onb.ac.at/
- [6 bis] Österreichische Nationalbibliothek, Frauen in Bewegung 1848–1938, «Laferl, Gisela», ficha biográfica, documentación sobre su participación en el Tarifvertrag für Hausgehilfinnen y retrato de 1919. Disponible online: https://fraueninbewegung.onb.ac.at/node/2493
- [7] Österreichischer Gewerkschaftsbund (ÖGB), «Das außergewöhnliche Leben der Gisela Laferl». Disponible online: https://www.oegb.at/themen/geschichte/das-aussergewoehnliche-leben-der-gisela-laferl-
- [8] Investigación histórica sobre la organización católica de las Hausgehilfinnen, con referencias a Klementine Metternich y a Die Hausgehilfin. Disponible online: https://e-book.fwf.ac.at/api/object/o%3A1922/download
- [9] Land Niederösterreich, «Vierter Dirndlgwandsonntag in Niederösterreich», referencia a Santa Notburga como Schutzpatronin für Mägde, Bauern und Dienstboten. Disponible online: https://www.noe.gv.at/noe/102860_dirndlgwandsonntag.html
- [10] Österreichische Nationalbibliothek, ANNO – AustriaN Newspapers Online, Die Hausgehilfin: Zeitschrift des Verbandes der Christlichen Hausgehilfinnen Österreichs, 1919-1938; colección digital de 155 números y 1.946 páginas. Disponible online: https://anno.onb.ac.at/info/hgz_info.html
- [12] Albertina, Bruno Reiffenstein, «Wien, Stephansdom. Dienstbotenmadonna in der Barbarakapelle (um 1330)», 1939, número de objeto Foto2002/27/1777. Disponible online: https://sammlungenonline.albertina.at/objects/99676/wien-stephansdom-dienstbotenmadonna-in-der-barbarakapelle
- [11] Österreichische Nationalbibliothek, Ariadne, «Historische Frauenzeitschriften bis 1938 im Bestand der Österreichischen Nationalbibliothek», inventario de revistas históricas de mujeres conservadas por la institución. Disponible online: https://www.onb.ac.at/mehr/ariadne-frauen-und-genderspezifisches-wissensportal/frau-gender-im-bestand/zeitschriften/bestandsverzeichnis-bis-1938
- [13] Land Tirol, «Ein ganz außerordentliches Bild der Hl. Notburga», estudio de la representación de 1610 conservada en el Notburga-Museum de Eben am Achensee, con reproducción fotográfica de la obra. Disponible online: https://www.tirol.gv.at/fileadmin/themen/kunst-kultur/museum/Museen_in_Tirol/Fachartikel_A-Z_2010-2022/Eben-NotburgaMuseum_OdM_07-2010_IP.PDF
- [14] Land Tirol, Sylvia Mader, «Um die Armen schert sie sich nicht. Das Notburga-Gemälde im Augustinermuseum Rattenberg», Objekt des Monats, octubre de 2022, con reproducción fotográfica de la pintura. Disponible online: https://www.tirol.gv.at/fileadmin/themen/kunst-kultur/museum/Museen_in_Tirol/Fachartikel_A-Z_2010-2022/Rattenberg-Augustinermuseum_OdM_10-2022_SM.pdf
Sugerencia de material gráfico
La entrada puede combinar tus fotografías propias de la Dienstbotenmadonna y del Stephansdom con una imagen histórica. El Wien Museum conserva una postal de la imagen datada entre 1921 y 1925 y la ficha indica que la reproducción es reutilizable bajo CC0. También resulta especialmente interesante la fotografía de 1939 de Bruno Reiffenstein conservada por la Albertina, indicada como de dominio público. Para publicación web conviene conservar en el pie de foto la atribución y procedencia indicada por cada institución.
